Una instalación eléctrica segura y confiable es aquella en la que sus componentes garantizan que se reduzca al mínimo la probabilidad de ocurrencia de accidentes que pongan en riesgo la vida y salud de los usuarios, así como la posibilidad de fallas en los equipos eléctricos con que se cuenta.

De entre todas las edificaciones existentes las edificaciones antiguas suelen ser las de mayor riesgo ya que no están diseñadas para soportar la demanda eléctrica de hoy en día, por lo que se recomienda revisarlas periódicamente. Además, debido al desgaste que se origina en el correr de los años, los materiales se van deteriorando, pudiendo causar electrocuciones, incendios que comprometen a nuestra familia y nuestra inversión. Por lo tanto, es importante que cuando se hagan remodelaciones dentro de la vivienda se consideren adecuar las instalaciones eléctricas, sobretodo cuando en ella se añaden más funciones eléctricas.

Ante todo esto, el cobre se ha consolidado como un elemento clave para la generación y distribución eléctrica, debido a su gran capacidad como conductor de energía, por lo que se vuelve un aliado indispensable a la hora de prevenir accidentes eléctricos. Así este metal se encuentra en todas las instalaciones eléctricas del mundo.

Los principales problemas que se pueden presentar en una instalación eléctrica defectuosa son:

Tableros eléctricos inadecuados: Muchas veces los tableros eléctricos están instalados en lugares inapropiados, no están limpios o están construidos con elementos inapropiados.

Ausencia de dispositivos de protección: Muchas edificaciones no cuentan con elementos de protección diferenciales (protegen contra los excesos de corriente) ni termomagnéticos (protegen contra las sobrecargas).

Ausencia de puestas a tierra: Por que no todos los tomacorrientes están conectados a la puesta a tierra de la instalación.

Dimensionamiento incorrecto: Muchas veces con el falso criterio del ahorro en desmedro de la seguridad, los conductores eléctricos son subdimensionados, poniendo en riesgo a la instalación.

Sobrecargas: Ocurren sobretodo por la utilización de muchos artefactos conectados a un mismo tomacorriente, por el uso de artefactos de potencia elevada en redes eléctricas que no estaban preparadas para este uso y por improvisaciones ejecutadas por personal no calificado.

Materiales y productos defectuosos: Cuando se usan materiales no certificados que no garantizan la seguridad de la instalación.

Falta de profesionalismo: Los “arreglatodo” son los precursores de grandes tragedias.

Falta de mantenimiento: Las instalaciones eléctricas residenciales requieren una revisión periódica.

Según se desprende de lo indicado la mejor forma de llegar a tener una instalación eléctrica segura es que la misma sea realizada por un profesional calificado con quien tendrá la seguridad de resolver los problemas con un adecuado criterio técnico. En muchas instalaciones eléctricas nuevas y especialmente en las instalaciones eléctricas antiguas, los conductores no necesariamente están diseñados para admitir el consumo de los equipos que se desean instalar, por lo que es importante su análisis y el recableado respectivo.