Es un dispositivo cuya función es poner en contacto eléctrico la tensión de la red con el receptor; es decir, que un aparato eléctrico “toma-corriente” a través de dicho receptáculo. Sus contactos han de soportar la corriente que consuma el receptor sin producirse calentamiento alguno.

Cuentan con tres terminales, la más pequeña para conectar el conductor de fase, en el argot de los electricistas le llaman coloquialmente ‘el vivo’, otra terminal para conectar el conductor de neutro y el tercer terminal para conectar el conductor de puesta a tierra.