Para garantizar el cumplimiento de las normas y reglamentos que están orientados a velar por la integridad de la persona, es necesario desarrollar mecanismos de fiscalización que contribuyan a reducir el diferencial (GAP) que existe entre lo que debe hacerse (NORMAS y REGLAMENTOS), lo que se dice que se hace (PLANOS) y lo que finalmente se ejecuta como obra (EDIFICACIÓN).

Es necesario crear mecanismos eficientes y obligatorios de certificación de las instalaciones eléctricas. Países como Portugal, Alemania, Inglaterra, Francia ya han adoptado modelos de verificación de las instalaciones eléctricas en baja tensión con resultados positivos. Asimismo, en América Latina se viene trabajando en la certificación de electrotécnicos, tales como: Chile (a través de la Superintendencia de Electricidad y Combustible – SEC) y Colombia (donde se ha desarrollado el Reglamento de Instalaciones Eléctricas – RETIE para facilitar el entendimiento y la aplicación del Código Nacional de Electricidad. Existe también el Organismo Nacional de Acreditación – ONAC, quién norma y coordina el accionar de los organismos de inspección.

Muchos países han adoptado modelos de evaluación y certificación de instalaciones eléctricas de baja tensión y procedimientos de evaluación de la conformidad de las instalaciones, incluso antes de la entrega de la propiedad y con aplicación periódica para asegurar la adaptación continua a las cargas externas y los criterios de seguridad. Asimismo, vienen trabajando en la certificación de mano de obra.

Sin embargo, a pesar del avance, la falta de un registro de profesionales de la electricidad, la carencia de inspectores y la ausencia de mecanismos de fiscalización, no han permitido evidenciar el cumplimiento de las normas y lograr progresos evidentes con la seguridad del usuario en las viviendas que es donde existe mayor exposición a los riesgos eléctricos y de quien menos conocimiento de electricidad tiene.

La acción del Estado, mediante una regulación adecuada y un proceso de fiscalización efectiva, es una tarea clave para implementar mecanismos que permitan garantizar la seguridad en las instalaciones eléctricas de baja tensión

Una buena fiscalización puede evitar consecuencias trágicas como incendios producto de fallas eléctricas.    Prevenir antes de lamentar”