• – Mayor seguridad para los habitantes y terceros.
  • – Revalorización del patrimonio.
  • – Aumento del confort: posibilidad de instalar una mayor diversidad y cantidad de artefactos y equipos eléctricos en forma segura.
  • – Aprovechamiento y optimización del consumo de energía eléctrica.
  • – Reducción del costo de mantenimiento eléctrico.
  • – Adecuación a las normas vigentes de instalaciones eléctricas.