Una investigación de campo llevada a cabo por CEOP a pedido de APSE y de ICA reveló datos alarmantes: el 72% de los hogares argentinos no cumple, al menos, un requisito de seguridad eléctrica, pero el 86,2% de la población considera que su casa es segura.

La muestra sobre la que se realizó la investigación fue de unos 2300 departamentos en propiedad horizontal y de unos 1200 casas de viviendas unifamiliares, con al menos 15 años de antigüedad, representativa de más de 8 millones de hogares particulares ubicados en el área metropolitana y en las grandes ciudades del interior del país.

El objetivo de esta investigación fue evaluar el estado de las instalaciones eléctricas existentes en inmuebles de diferentes lugares del país. Además, en un segundo paso quisimos conocer la percepción del usuario respecto al estado de su instalación, y su voluntad de adecuar esa instalación en caso de que la misma representara inseguridad para él y su familia.

Los resultados más impactantes que arrojó el relevamiento fueron
– El 71.8% de las instalaciones no cumple con al menos, un requisito de seguridad eléctrica
– El 86.2% de los usuarios considera que su vivienda es, efectivamente, segura
– El 81.6% de los usuarios estaría dispuesto a adecuar su instalación si la misma no fuese realmente segura

Además se verificaron las áreas comunes (servicios generales) de 635 edificios arrojando el siguiente resultado:
– El 62.5% no cumple con al menos un requisito de seguridad eléctrica

La situación a nivel residencial, en nuestro país, es de alto riesgo: hoy se consume en cada hogar, 6 veces más electricidad que hace 25 años, y sin embargo la mayoría de las instalaciones eléctricas no fueron adecuadas a esta sextuplicación del consumo.
Además, la mayor parte de las edificaciones con más de 15 años de antigüedad tienen instalaciones eléctricas inadecuadas o totalmente inseguras y esta situación empeora en los inmuebles de mayor antigüedad. Esta dimensión fáctica está acompañada por otra perceptual: la mayoría de la gente considera que su vivienda sí es segura en términos eléctricos.